Presentación en Gasteiz del informe 2017 “La Salud en la Cooperación al Desarrollo y la Ayuda Humanitaria”

Más de 15.300 menores y 830 gestantes mueren al día por causas  evitables; 200 millones de mujeres sufren la ausencia de una adecuada planificación familiar; y las cuatro enfermedades no transmisibles más importantes provocaron la muerte de 87.000 personas cada día en 2016. Estos son algunos de los datos que figuran en el informe 2017 “La Salud en la Cooperación al Desarrollo y en la Ayuda Humanitaria” elaborado y presentado por medicusmundi y Médicos del Mundo el pasado 31 de enero en Vitoria-Gasteiz.

Pese a las aterradoras cifras, las instituciones siguen sin cumplir con sus compromisos internacionales en este ámbito. El Estado español destina a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en torno al 0,19% de la renta nacional bruta, muy por debajo del 0,7% comprometido con Naciones Unidades. De hecho, al ritmo actual, la AOD española tardará más de 15 años en recuperar la las cifras de 2009.

En lo que respecta a Euskadi, el informe explica que esta comunidad desembolsó alrededor de un 32% más que en 2016, al alcanzar los 66 millones de euros en 2017. De esta forma, recupera las cifras de 2012, antes de la crisis, destinando más de 24 euros por habitante, duplicando lo destinado por la siguiente comunidad autónoma en el ranking de donantes. Con estos datos, la cooperación vasca ha sido y sigue siendo un referente en el Estado español, siendo de las pocas instituciones que han mantenido la cooperación como una política relevante. Sin embargo, la salud no parece que sea una de las prioridades y el Gobierno vaso destina apenas el 5% a salud.

El informe se refiere también al objetivo 3 de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, “garantizar una vida sana y promover el bienestar de todas las personas a todas las edades” que marca como mayor reto a nivel mundial conseguir la cobertura sanitaria universal (CSU). El gobierno Vasco ya plantea este trabajo dentro de su agenda 2030, aunque utiliza como indicador la cobertura de cribaje de cáncer y gasto sanitario público percápita. Pero trabajar solo estos indicadores puede limitar el objetivo global de CSU. Euskadi tienen también inequidades en salud, y hay diferencias de 10 años en esperanza de vida según el barrio donde habites. Por este motivo, las dos ONG abogan por aumentar la CSU, tanto internamente como en sus proyectos de cooperación en salud,  y  por seguir fortaleciendo los sistemas públicos de salud, priorizando las acciones de Atención Primaria y entendiendo la salud como un bien público global, teniendo presentes los determinantes sociales y comerciales de la salud.

En lo que respecta a la Ayuda Humanitaria, el documento explica que en 2017, más de 30,6 millones de personas tuvieron que huir de sus hogares debido a conflictos o desastres naturales. Más de la mitad de los nuevos desplazamientos internos tuvieron lugar  en tres países: Siria, República Democrática del Congo e Irak. Oriente Medio y África subsahariana siguen siendo las regiones que generan la mayoría de los desplazamientos internos y que acogen a la mayoría de las personas refugiadas.

A cubrir estas necesidades los países destinaron 27.300 millones de dólares, cantidad insuficiente para dar respuesta a los compromisos adquiridos.  De hecho, estos fondos solo sirvieron para  cubrir el 60% de las necesidades. En este ámbito el Estado español está también lejos de liderar el ranking de solidaridad ya que la cooperación española apenas aportó a este fondo  54,4 millones en 2017. Por su parte, la cooperación vasca ha ganado peso en relación al resto de las CCAA pasando del 18% en 2016 al 38% en 2017, con algo más de tres millones y medio de euros. Médicos del Mundo y medicusmundi consideran que las instituciones vascas deben mantener su compromiso en este ámbito y reclaman la financiación plurianual que permita responder de forma efectiva a dichas crisis.

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